Ajedrez y caviar para vencer al alzheimer

Aunque pueda parecer que el ajedrez, debido al escaso esfuerzo físico que requiere, sea un deporte cuya práctica pueda prolongarse hasta edades adultas, el estado de forma de un ajedrecista empieza a decaer a partir de los 40. Las nuevas escuelas, basadas en potentes entrenamientos compaginados con un gran soporte informático, crean grandes mentes siendo casi niños que no necesitan acumular datos pero que pasados los 30 comienzan a sufrir un desgaste severo.

Viktor Korchnoi tiene ahora 81 años y sigue manteniendo un formidable nivel que le ha llevado a ganar multitud de torneos en los últimos años y realizar estudios de ajedrez de lo más profundos. Se ha enfrentado en la última década a algunos de los más prometedores nombres del ajedrez actual obteniendo grandiosos resultados.

¿El secreto? Todos los días desayuna caviar y jamás deja de jugar. Además de mantener un acomodado nivel de vida en Suiza, Korchnoi ha vencido la amenaza del alzheimer que la herencia familiar le aguardaba.

Natal de San Petersburgo, en aquel momento renombrada como Leningrado, nació Viktor Korchnoi en 1931, a las puertas de la II Guerra Mundial y en pleno auge del más ferreo stalinismo.

Estudiante avanzado, desde niño tocaba el piano y se encauzaba como actor. Hasta que el ejército Nazi ocupó la ciudad arrasando todo a su paso.
El joven Viktor tuvo que sobrevivir al desastre robando cartillas de racionamiento a los muertos, arrastrando los cuerpos de familiares y amigos hasta el cementerio.

Poco tiempo después de terminar el conflicto Korchnoi se convirtió en una de las apuestas jóvenes de la URRS, promocionado como parte de la nueva imagen que desde el Kremlin se trataba de trasmitir al mundo.
Viktor “El Terrible”, como era conocido por muchos debido a su agresivo juego de ataque, compartió generación con grandes figuras como Fischer o Spaski, con los que mantuvo colosales enfrentamientos.

Sin embargo, la aparición de una nueva escuela de jugadores como Kasparov o Karpov hizo que el Kremlin marginara a Korchnoi. La relación se tensó y en 1976 Viktor se convertiría en el primer Gran Maestro que desertaba de la URRS.

Sus enfrentamientos con Karpov, héroe nacional del Kremlin, se convirtieron en una cuestión de Estado en los años más duros de la Guerra Fría.

Desde entonces el combativo ajedrecista vive en Suiza manteniendo una insólita juventud que no deja indiferente a nadie. Y más Terrible que nunca.

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