Alzheimer ataca a más de 100 mil venezolanos

Ell@s hacen la diferencia
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Aunque la palabra “Alzheimer” es utilizada en el vocablo diario del venezolano, son muchos los que desconocen las implicaciones de ésta enfermedad y cómo prevenir su futuro padecimiento. Nos referimos al tipo de demencia más común, que afecta a hombres y mujeres, y es a partir de los 65 años cuando sus síntomas empiezan a manifestarse, aunque la afección se pudo haber alojado con antelación.

Se trata de una enfermedad degenerativa de las células cerebrales, que afecta progresivamente la memoria, la conducta, la movilidad y el lenguaje, por lo que el paciente pierde autonomía, y se le hace imprescindible la asistencia familiar para realizar sus actividades diarias.

Cifras del Instituto Nacional de Estadísticas indican que para el año 2008 en el país habían más de 2 millones 300 mil personas de la tercera edad (mayores de 60 años). Según la Fundación Alzheimer de Venezuela, de esta población, el 7% es decir más de 100 mil ya padece Alzheimer, mientras que el resto podría estar en riesgo de sufrir otro tipo de demencia.

Fuera de nuestras fronteras, la patología avanza a pasos acelerados. Cada año se reportan 4.6 millones nuevos de casos de demencias en el mundo. La Asociación Internacional de Alzheimer (ADI) pronostica que para el 2050 se proyecta que habrán 100 millones de personas con demencia, y ningún país está preparado para enfrentar ésta crisis. A propósito de celebrarse, el pasado 21 de septiembre, el día internacional del Alzheimer, la ADI exhortó a los gobiernos a darle prioridad dentro de sus políticas de salud a la prevención y atención de la enfermedad.

Apoyo y atención
En el país quienes viven con esta demencia cuentan con el apoyo y asistencia de la Fundación Alzheimer de Venezuela, una institución privada, sin fines de lucro, integrada por: familiares de personas afectadas por el Alzheimer y por otras demencias; profesionales y voluntarios, siendo su misión brindar información y atención a los pacientes y a su núcleo familiar.

La Fundación cuenta con el Centro de Entrenamiento, Orientación y Asistencia a las Demencias (C.E.O.A.D.). Los interesados reciben asistencia médica, terapias de estimulación cognitiva; consultas de orientación psicológica; Grupos de Apoyo, entre otros. Los servicios en su mayoría son gratuitos, con algunas excepciones, como las terapias psicológicas, que ameritan el pago de tarifas módicas.

El personal de la Fundación también se ha dado a la tarea de crear cultura preventiva, a través de charlas y talleres que ofrece dentro y fuera de su sede.

Mira Josic, presidenta de la Fundación Alzheimer de Venezuela considera que en el país hace falta más compromiso del Estado venezolano, para la “coordinación y aplicación de políticas públicas”, enfocadas a atender a la población que vive con Alzheimer y a sus cuidadores.

Señales de alerta
Por ser una enfermedad de origen desconocido, no existe –hasta ahora- una cura para el Alzheimer, pero si se conocen de indicativos que alertan sobre la presencia de la enfermedad, para su detección precoz.

Una de las causales es la edad, de tal modo que, a partir de los 65, la probabilidad de padecer Alzheimer se hace el doble cada 5 años, hasta llegar a los 85 años. Personas con familiares afectados tienen un riesgo más alto de desarrollarla, aunque no es una regla de oro.

La hipertensión arterial está asociada con un mayor deterioro mental. De igual forma la diabetes y el colesterol alto predisponen al paciente a padecer en un futuro de Alzheimer.

Manifestar episodios de pérdida de la memoria reciente (no recordar números de teléfonos, olvidar qué ropa nos pusimos el día anterior, o los nombre de amigos) son signos de alerta.

Quienes padecen Alzheimer experimentan confusión, intranquilidad, incapacidad de realizar tareas mentales, cambios repentinos de comportamiento, personalidad y humor, entre otros.

Al estar alojada la enfermedad, el paciente progresivamente pierde facultades para realizar tareas comunes como asearse, comer, vestirse, incluso llegan a desconocer a familiares cercanos.

Prevenir
La clave está en la prevención. Personas con factores de riesgos como los ya descritos, a partir de los 50 años, deben someterse a pruebas de despitaje de Alzheimer. Hacer ejercicios, mantener una dieta balanceada, cuidar el colesterol, la presión arterial y el azúcar es vital para evitar desarrollar la enfermedad.

Marlyn Bautista, especialista en Gimnasia Cerebral, sostiene que la estimulación cognitiva es una forma de prevenir el Alzheimer. Ello se logra jugando ajedrez, realizando crucigramas, rompecabezas, sopas de letra o una placentera lectura. Cambiarse el reloj de mano o utilizar caminos diferentes a la hora de ir al trabajo también son formas de poner a trabajar el cerebro.

Tener una actitud positiva ante la vida pareciera ser la piedra angular. Carlos Guía, licenciado en Educación Integral, presidente de la Fundación Vida, Risa y Salud; y autor del libro “Detrás de la Risa”, afirma que reír es un antídoto para el alma y el cuerpo.

Según su recopilación, mientras reímos se ponen en marcha músculos del abdomen y el estómago. “Por cada 5 minutos de risa nos ahorramos 45 en el gimnasio”. Una sabrosa carcajada nos hace liberar endorfinas, que funcionan como analgésicos para el dolor. Lo más importante, nuestro sistema inmunológico se reactiva y se hace más fuerte ante las enfermedades.

Basada en esta premisa, Mira Josic considera que la socialización es vital, al punto de prevenir “las demencias hasta en un 50%, con más peso que la genética y otras tesis”.

Iriana Alvarez / ialvarez@diariolavoz.net

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