Cómo convivir con el Alzheimer durante las fiestas de fin de año

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El Mercurio, Domingo 29 de noviembre de 2009

La Navidad es uno de los momentos en que las familias se reúnen y comparten las experiencias vividas durante el año que ya termina. La idea es que todos se integren a los festejos, especialmente aquellos parientes que sufren alguna enfermedad.

Uno de los males que puede ser particularmente triste y difícil de sobrellevar en estas fechas es el Alzheimer, enfermedad degenerativa progresiva que altera el cerebro y causa trastornos de la memoria, del pensamiento y del comportamiento.

Quienes tienen a un familiar con Alzheimer saben que en algún momento tendrán que enfrentar la situación de no ser reconocidos por sus seres queridos. Esa persona que un día fue una fuerte madre, un preocupado padre o un sabio abuelo, hoy simplemente no recuerda. Sin embargo, no es razón para alejarlos de la vida familiar, sino todo lo contrario.

“Las personas que tienen un desarrollo más avanzado de la enfermedad y que no se dan cuenta de muchas cosas, siempre se van a dar cuenta del cariño, siempre se van a dar cuenta del afecto, de la cercanía, de la calidez de los seres queridos, por lo tanto, nunca sobra el cariño, nunca sobra integrarlos”, destaca el doctor Víctor Hugo Carrasco, jefe de la sección de Geriatría del Hospital Clínico de la Universidad de Chile.

La particularidad de la enfermedad es que no sólo roba los recuerdos a la persona afectada, sino que también compromete a su círculo familiar, su entorno se ve altamente comprometido, ya que los pacientes van creciendo en dependencia, desde las actividades cotidianas hasta desempeños físicos.

En un estudio nacional realizado en 2006 en el Hospital Salvador, se detectó que 28% de los cuidadores o familiares de enfermos de Alzheimer padecía depresión severa o ansiedad. Otros trastornos, como dolores de espalda o cabeza, también resultaban frecuentes.

En este sentido, la neuróloga de la Clínica Alemana, Andrea Slachevsky, destaca que es muy importante que los familiares de estos enfermos estén plenamente conscientes de la situación a la que se enfrentan y pidan ayuda sicológica si se sienten sobrepasados.

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