Estatinas: ¿hay hueco para ellas más allá del área cardiovascular?

Vanesa Barrio. vanesa.barrio@recoletos.es 10/09/2007
Son, además, un grupo terapéutico de “innegable” interés en la prevención vascular tanto primaria como secundaria. Estas son algunas de las definiciones que han facilitado a este periódico los expertos consultados. Hasta este punto, nada nuevo.

Sin embargo, la publicación de nuevos estudios en revistas de conocido prestigio científicoparece apuntar que las estatinas podrían tener, en un futuro, nuevas indicaciones en otras áreas terapéuticas.

Los expertos, aunque inicialmente se muestran cautelosos ante estos estudios observacionales, se atreven a definir a este “clásico” entre los fármacos, salvo puntuales excepciones, como “prometedor”.

“Son productos extraordinarios”, indica José Luis Alloza, farmacólogo de la Universidad de Alcalá. “Podríamos estar frente a un medicamento que, en el futuro, se tomase todos los días, igual que la aspirina de 100 miligramos, para prevenir la agregación plaquetaria o el ictus”.

Manuel Jiménez Mena, jefe de la Unidad Coronaria del Hospital Ramón y Cajal (Madrid), indica que las estatinas han abierto un campo de acción “enorme”, no sólo dentro del área cardiovascular sino también en otras áreas como Alzheimer, donde varios estudios epidemiológicos retrospectivos sugieren una menor incidencia de esta enfermedad entre los sujetos que estaban tomando estatinas como tratamiento para controlar su colesterol, al compararlos con otros que tomaban hipolipemiantes diferentes. Y como prueba de la confianza en las estatinas existente en este campo, Pfizer comenzará un ensayo clínico para evaluar el potencial de atorvastatina (un tipo de estatina) en pacientes con enfermedad de Alzheimer, según informó a CF Nilo Caver, director médico de la compañía.

Otra de las áreas en las que el uso de estatinas podría convertirse en habitual en el futuro, es en la de diabetes. Varias investigaciones evaluaron la acción de las estatinas en enfermos con dislipidemia asociada con resistencia a la insulina, situaciones en las que la secreción de LDL al plasma es importante.

Los resultados fueron positivos y los datos en conjunto indicaron que las estatinas pueden mejorar la concentración de lípidos en pacientes con diabetes tipo 2 y con dislipidemia.

Por otra parte, numerosos estudios apuntan la posibilidad de que las estatinas contribuyan a reducir el cáncer de próstata.

A este respecto, Javier Cassinello, jefe del Servicio de Oncología del Hospital Universitario de Guadalajara y especialista en cáncer de próstata, explica que no se atrevería a descartar que las estatinas sean útiles en el tratamiento del cáncer, pero añade: “No hay un estudio definitivo que haga creer esto de forma significativa”.

En general, los expertos coinciden en apuntar que lo que las estatinas necesitan para ser un fármaco “convincente” fuera del área cardiovascular es un número mayor de estudios “rigurosos, científicos, randomizados, con numerosos pacientes” y “experiencia clínica”.

Oro parece…

Aunque ninguno de los expertos consultados por CF duda del valor de las estatinas. Juan Carlos Martí, coordinador del grupo de Ictus de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), recuerda que los tratamientos con estatinas “son para toda la vida” y que no curan, “sólo controlan”. En su opinión, es cierto que las estatinas no tienen numerosos efectos adversos, sin embargo, son fármacos, y “todos los fármacos tienen una cara y una cruz”.

Vicente Baos, coordinador del Grupo de Utilización de Fármacos de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria, señala que nada distingue a las estatinas del resto de fármacos. “Casi todos los fármacos nacen con una indicación a la que con el tiempo se le van sumando nuevas”, explica. En su opinión, darle tanta publicidad a estos estudios resulta una “frivolidad”, ya que son estudios básicos, de muy poca potencia, que ofrecen resultados controvertidos y en muchos casos, incluso, contradictorios.

“Hay que tomar un medicamento cuando es absolutamente claro que es beneficioso, eficaz y que su uso esta fundado en algo más que en meros estudios anécdota”, concluye.

La cara

José Luis Alloza, farmacólogo de la Universidad de Alcala: “La familia de las estatinas es buena y muy prometedora”

Este farmacólogo defiende “fervientemente” el estudio de las estatinas, ya que suponen “un gran avance en el arsenal terapéutico”.

“Cuando un fármaco ofrece unos horizontes tan amplios, automáticamente comienzan a hacerse estudios con él”, indica. “Hemos observado que las estatinas ayudan a mejorar a los pacientes también fuera del área cardiovascular”, con lo que la primera parte de la ecuación ya está hecha; ahora sólo falta resolverla, es decir, “saber si es por cuestiones enzimáticas, de estructura receptorial, por vías alternativas que emplean un mismo sistema de metabolismo…”

Y la cruz

Vicente Baos, coordinador del Grupo de Utilización de Fármacos de la Semfyc: “Muchos de estos estudios quedarán en el camino”

“No me atrevería a calificarlo de prometedor, diría más bien que es un fármaco ya conocido que intenta ampliar sus indicaciones, al igual que el resto de fármacos”, explica con cautela.

Según este experto, los estudios que se han dado hasta el momento no tienen apenas validez, pues han sido en animales o en laboratorios.

“Se ha tardado más de diez años en dar a las estatinas el lugar que merecen dentro del área cardiovascular, todavía estamos muy lejos de conseguir esto en otras áreas terapéuticas como Alzheimer, cáncer…”, concluye.

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