Fibrilación auricular y ACV van juntos (más factores de riesgo de Demencia)

La fibrilación auricular es la arritmia cardíaca más frecuente en todo el mundo y se produce cuando las cavidades superiores del corazón laten de manera irregular.

Un corazón regularmente late entre 60 y 100 veces por minuto. Con el trastorno, puede llegar hasta 300 e incluso 500 latidos en el mismo tiempo.

Su relación con los ACV ocurre porque el corazón, al bombear sangre de manera irregular, forma coágulos que viajan hasta el cerebro, tapando las mínimos vasos del órgano. Al menos 20% de estos accidentes ocurren por la arritmia.

La fibrilación auricular pasa desapercibida la mayoría de las veces. De mostrar síntomas, se siente como cuando el corazón da un vuelco o el pulso está muy acelerado.

Su incidencia aumenta con la edad, apareciendo frecuentemente a los 40 años y afectando a cuatro de cada 100 personas mayores de 65.

“Por eso queremos hacer llegar el mensaje “Pálpate tu pulso” (…) porque es la manera más fácil y económica de detectar el mal”, asegura Igor Morr, médico cardiólogo y expresidente de la Fundación Casa Venezolana del Corazón.

El especialista asegura que con solo palparse el pulso en la arteria radial (muñeca) o en la carótida (cuello) es suficiente para saber el ritmo cardíaco. “Lo ideal es que cada persona conozca su pulso una vez a la semana”, explica.

Un electrocardiograma es la medida más eficaz de detectar este tipo de arritmia. En caso de ser positiva, se recetan medicamentos a largo plazo o se aplica terapia de electrochoques si el problema es considerado agudo.

Los medicamentos suelen ser anticoagulantes que previenen la formación de los coágulos.

El neurólogo Juan Carlos Guedes, del Hospital Universitario de Caracas, destaca la importancia de prevenir los ACV, “una enfermedad con consecuencias devastadoras para el paciente, la familia y la sociedad”, en opinión del experto.

80% de los ictus tiene un origen isquémico, es decir, por obstrucción, de la que los coágulos tienen gran parte del protagonismo.

Los ACV son la tercera causa de muerte en todo el mundo y la primera de discapacidad por enfermedad, según Guedes.

Aquellos que tienen un ACV por fibrilación auricular tienen un riesgo de mortalidad 50% mayor, con mayor impacto en la discapacidad.

Se estima también que la incidencia de la fibrilación auricular aumente 2,5 veces en los próximos 30 años.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), tiene el plan 25×25, que consiste en disminuir en 25% todas las enfermedades crónicas no transmisibles en menos de 25 años.

Dentro de esta categoría entran, además de las arritmias, la diabetes, la hipertensión, el sobrepeso y la obesidad.

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