Pacientes con Alzheimer también necesitan recrearse

Pocas situaciones afectan tanto la dinámica familiar como tener un ser querido con demencia tipo Alzheimer. Este trastorno cognitivo hace que las personas pierdan paulatinamente la capacidad de procesar información, las despoja de su memoria inmediata y, a medida que progresa, acaba con sus recuerdos más antiguos.

El impacto en la calidad de vida es tal que modifica la conducta del paciente, haciéndolo sentir confundido, inseguro e irritable. A medida que la patología progresa, el paciente se hace más dependiente de sus cuidadores, quienes tienen la responsabilidad de atender incluso su alimentación y aseo personal. Por lo general, esta tarea recae en uno o más familiares, quienes deben idear juegos y actividades creativas que sirvan para entretener y ejercitar tanto la mente como el cuerpo de la persona con Alzheimer.

La temporada vacacional ofrece excelentes oportunidades para disfrutar en familia y compartir tareas con el cuidador, de manera que éste también pueda descansar y distraerse. Sin embargo, el psiquiatra Alberto Mendoza, destacó que los cambios de ambiente y entorno afectivo deben hacerse con cuidado, ya que al paciente puede parecerle estresante la necesidad de alterar su rutina para adaptarse a distintos lugares. En este sentido, es elemental considerar el estado evolutivo de la afección. “La personalidad previa del paciente nos orientará en cuanto a su capacidad para adaptarse al cambio, también nos será de gran utilidad conocer si éste disfrutaba de las vacaciones anteriormente o tiene vínculos con alguna locación en especial. Aquellos pacientes con estabilidad conductual tienen más posibilidades de llevar una relación armoniosa con un nuevo entorno”, detalló. Entorno ideal para vacacionar junto al paciente con Alzheimer La comodidad dependerá en gran medida del proceso de adaptación. La familia y los cuidadores deben tener paciencia y ayudar a crear un ambiente tranquilo. El doctor Mendoza recomendó planificar períodos vacacionales de una semana o más, en lugares donde no exista alta congestión. Igualmente, considera importante evitar en la medida de lo posible la compañía de personas que no formen parte del entorno habitual del paciente. Otra recomendación es que los cuidadores tomen sus propias vacaciones separados del paciente, para que puedan recuperar energías y restablecerse emocionalmente del desgaste que genera la convivencia con personas afectadas por la pérdida de memoria.

No se descuide Dado que la demencia tipo Alzheimer suele manifestarse a partir de los 65 años de edad, cualquier actividad recreativa que se haga no debe implicar una gran exigencia física. Además hay que ser muy pacientes, pues el daño cerebral les hace que la persona afectada sea más susceptible a presentar cambios de humor y desmotivación.

Lo fundamental es no descuidar la medicación. Aunque el Alzheimer es incurable, existen medicamentos que ayudan a hacer más lento su progreso. Se puede evaluar con el médico tratante la conveniencia de recurrir a opciones cómodas para el paciente y sus cuidadores, como el uso de parches de rivastigmina, que mantienen una dosificación constante del fármaco durante 24 horas.

Ana Isabel Laguna alaguna@el−carabobeno.com

Pulse Aquí a la Fuente

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *