Priorizan en Cuba prevención de la enfermedad de Alzheimer

Glenda Boza Ibarra

Conocida como la epidemia del siglo XXI, ese padecimiento neurodegenerativo, aparece después de los 60 años y su riesgo de prevalencia aumenta, e incluso se duplica, con el paso del tiempo, explicó Pastor Castell-Florit Serrate, director de la Escuela Nacional de Salud Pública.

Durante la Convención Gustavo Aldereguía Lima que se realiza en Cienfuegos hasta el 22 de marzo, el especialista informó que alrededor de 130 mil cubanos sufren esa dolencia, la cual constituye la principal causa de demencia senil en el mundo.

Apuntó que la tendencia al aumento de adultos mayores en la Isla, requiere actuar oportunamente sobre los estilos de vida de las personas y promover acciones capaces de prevenir y retardar la enfermedad, como una alimentación sana y la práctica de actividades físicas y mentales.

Destacó que aunque la existencia de los círculos de abuelos y hogares de ancianos son un paliativo ante este fenómeno, esas instituciones no satisfacen aún la demanda, ni constituyen una solución exclusiva.

Por ello, es imprescindible el apoyo a los familiares de los pacientes, cuyos costos económicos, sociales y sanitarios constituyen también una carga física y emocional, señaló.

Resaltó la necesidad de atender al ser humano desde que es un feto y se desarrolla en el vientre de la madre, para prepararlo para una adultez y ancianidad con la mayor calidad de vida posible.

Salvador Tamayo Muñiz, director el Hospital Provincial Gustavo Aldereguía Lima, sede del evento, resaltó el papel fundamental de los médicos y enfermeros de la familia en la Atención Primaria de Salud para contribuir a un envejecimiento saludable y una vejez satisfactoria.

Significó la reciente reapertura de una Línea Ayuda geriátrica, para brindar información sobre el tratamiento y cuidados a los adultos mayores.

Sexta causa de muerte en Cuba durante 2011 junto a la demencia, la enfermedad de Alzheimer se manifiesta como deterioro cognitivo y trastornos conductuales y se caracteriza en su forma típica por una pérdida progresiva de la memoria y de otras capacidades mentales.

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