Una semblanza de mi padre

JESÚS E. MAZZEI ALFONZO | EL UNIVERSAL
jueves 16 de septiembre de 2010
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Gracias a las enseñanzas de sus padres Gabriel Mazzei e Isolina Berti Provenzali, quienes le inculcaron sentido de responsabilidad, solidaridad, trabajo y disciplina. Estudió en el Colegio Cristóbal Mendoza de Trujillo, sigue sus estudios en el Colegio San José de Mérida y en el Liceo Andrés Bello de Caracas.

Al iniciar sus estudios de medicina en la UCV, donde tiene, entre otros, a venerables maestros como al Dr. José E. Izquierdo, lo sorprende el cierre de la Universidad por la dictadura perezjimenista y sigue sus estudios en la Universidad de Buenos Aires, para culminarlos después en la Universidad de Zaragoza, España, donde debe seguir rumbo, porque es exiliado del país a principios de los años 50. Desde niño venera a sus antepasados por lo que, cuando sigue sus estudios de medicina, en España, se interesa por una nueva especialidad de estudio en la medicina: la Geriatría; inculcado por el Dr. Rodríguez Delgado médico venezolano radicado en Madrid. Aquí tiene la orientación entre otros maestros de los doctores Fernando Civeira y Manuel Beltrán Baguena. Regresa a Venezuela, en la aureola de la democracia venezolana en 1958, y revalida su título de médico en la Universidad de los Andes en 1960. Pocos años después viaja a Montevideo donde realiza estudios de postgrado en Fisiología, y establece una importante relación profesional e intelectual con el Dr. Américo Albrieux de la Universidad de Montevideo. Otros médicos, maestros que tendrán influencia en sus estudios serán Gabriel Trómpiz y Otto Lima Gómez, en Venezuela.

Posteriormente regresa al país y se establece en Barquisimeto, donde además de ejercer la docencia en la naciente Facultad de Medicina, de la hoy Universidad Centro-Occidental Lisandro Alvarado, mantiene su ejercicio profesional en el campo de la geriatría. Viaja a mediados de los años 60 a Estados Unidos de América, donde realizará estudios de Postgrado en Medicina en al Universidad de Harvard y la Jewis Home and Hospital of the Aged, Center for instruction in care, como residente interno. Regresa a Venezuela a finales de 1967 y sigue en su ejercicio profesional, cuando es llamado por el presidente Rafael Caldera en 1969, para que presida el Patronato Nacional de Ancianos e Inválidos (PANAI), posteriormente INAGER, hoy en día INASS, cargo que ejercerá por 5 años y donde lega entre otras cosas la construcción y posterior inauguración del primer centro geriátrico de avanzada, para su época en los aspectos del tratamiento clínico y social de la tercera edad. Realiza el primer Curso de Clínica Gerontológica en el país en mayo de 1973, mejora sustancialmente los ancianatos del país y deja para la posteridad la planificación de construir otros centros geriátricos, para el tratamiento de la vejez.

Deja como legado intelectual innumerables trabajos en revistas nacionales y extranjeras y tres libros para consulta e investigación de los futuros médicos geriatras: La Tercera Edad: La mejor Edad, Demencias Aspectos Básicos, e Historia Universal de la Geriatría y Gerontología. Fue profesor invitado en varias Universidades como Barcelona, España y la Universidad de Toronto.

Compagina el ejercicio de su profesión en los últimos años con otros cargos que ejercerá, entre los cuales cabe destacar: Presidente de la Sociedad Venezolana de Geriatría y Gerontología, Vicepresidente de la Fundación Alzheimer, Miembro del Comité Latinoamericano de Gerontología (COMLAT) y representa a Venezuela en la International Association of Gerontology (IAG). El país le retribuye sus servicios otorgándole la condecoración Francisco de Miranda y Orden Mérito al Trabajo.

Su ciudad favorita fue Buenos Aires, le gustó el tango y disfrutó en su tiempo libre de la afición de algunos deportes; como el béisbol, donde son sus clubes favoritos el Magallanes y los Medias Rojas de Boston; le encantó el fútbol donde sus equipos fueron : Estudiantes de Mérida, Barcelona y River Plate. Finalmente, en esta hora tan aciaga quiero agradecerle al El Universal, periódico que muchas veces lo entrevistó, por este espacio. Sirva esta semblanza como testimonio de afecto y recuerdo de mi padre, quién fue un gran venezolano y testigo de una época.

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