Vínculos sociales y actividad cerebral retrasan trastornos producidos por el Alzheimer

Propiciar vínculos sociales y tener el cerebro siempre activo puede retrasar e incluso, en algunos casos, evitar diversos trastornos neurocognitivos causados, frecuentemente, por la enfermedad de Alzheimer.

En este sentido, Ciro Gaona, neurólogo y miembro directivo de la Fundación Alzheimer de Venezuela, recomienda evitar el estrés crónico y el sedentarismo, mantener una actitud positiva ante la vida, cultivar la actividad física, mental y espiritual, y habituarse a una dieta rica en Omega 3.

El especialista, citado en un trabajo especial publicado por Novartis de Venezuela sobre el mal de Alzheimer, también sugiere otros hábitos, como dormir las horas recomendadas y consumir té verde, ácido fólico, complejo B, vitamina D, aceite de oliva, frutos secos, dos cuadritos de chocolate oscuro y una copa de vino compartida al día.

“Si bien esto no evita la aparición de la enfermedad, sí puede retrasarla, ya que este órgano (el cerebro), que es físico y espiritual, se mantendrá saludable y conservado por más tiempo”, precisó Ganoa.

Los trastornos neurocognitivos se presentan en dos grados, denominándose mínimo, leve o menor, cuando la persona es independiente, y demencia cuando el paciente necesita de un cuidador para realizar sus actividades diarias.

Según la Organización Mundial de la Salud, actualmente en el planeta existen un poco más de 39 millones de personas con demencia, número que podría duplicarse para el año 2030.

“El factor de riesgo más frecuente es la edad y su prevalencia es mayor a partir de los 65 años. Sin embargo, muchas personas alcanzan y mantienen un excelente grado de funcionamiento cognitivo más allá de los 80 años”, afirma el especialista.

El galeno, quien también dirige la página web www.semeolvidatodo.com, explica que “la enfermedad de Alzheimer se caracteriza por la producción y depósito exagerado de un material que puede resultar tóxico para el cerebro, denominado Beta Amiloide, relacionado al compromiso progresivo de las funciones cognitivas”.

“Estas funciones son todas aquellas que tiene el cerebro para vivir plenamente el momento presente y para ser feliz a pesar de las dificultades. Se trata de la atención, concentración, juicio, razonamiento, toma de decisiones, memorias, lenguaje y comunicación, organización, interpretación, motivación, iniciativa, creatividad, sabiduría, velocidad de procesamiento de las ideas y flexibilidad mental para entender el punto de vista de los demás, entre otras”, asegura el Dr. Gaona.

Avances científicos y tratamientos actuales

El neurólogo asegura que muchos proyectos de investigación se están enfocando en la disminución de la producción del Beta Amiloide y en facilitar su “limpieza y salida” del cerebro, mediante el desarrollo de vacunas y anticuerpos que ahora están en fase de experimentación.

“La acetilcolina es el neurotransmisor más relacionado con la memoria y el aprendizaje. Por esto siempre se toma en cuenta el uso de inhibidores de acetilcolinesterasa; además se intenta evitar el daño que causa al cerebro el exceso de otro neurotransmisor llamado glutamato”, indica Gaona.

El galeno hace también hincapié en el apoyo y orientación al grupo familiar. Con todos estos elementos se puede lograr la estabilidad del enfermo por mucho tiempo. Mientras más temprano se diagnostique y se traten los factores de riesgo, la evolución será más favorable.

“Cultivar la motivación, la ilusión, el optimismo y la sonrisa puede darle al paciente y al cuidador la calidad de vida que necesita para ser feliz. Queda en manos de la familia promover un acercamiento con sus seres queridos, evitar las peleas y propiciar un ambiente de armonía y paz, que darán al enfermo y al cuidador momentos que pueden significar la diferencia en el curso de la enfermedad y de su vida”, enfatiza Gaona.

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